La distribución de los productos tradicionales que se mueven dentro de la cadena de suministro, existe un factor muy importante para transportar, almacenar y distribuir la vacuna para el covid-19: “La Cadena de Frío” dada la característica de las vacunas en general y en especial ésta que se ha transformado en una vacuna vital para disminuir la propagación del virus. Existen estrictos sistemas de control para el traslado de productos refrigerados a temperatura controlada que permiten asegurar el mantenimiento en cualquier nivel de la cadena de suministro (Supply Chain), indistintamente de la carga a transportar, especialmente para los productos farmacéuticos, pescaderías, frutas y agrícolas.

Para el sector logístico es un gran desafío, que sin duda ha sido la distribución y almacenamiento de la vacuna para frenar el avance del Covid-19, dado que esta pandemia ha retado a la industria logística a desarrollar nuevas estrategias en cuanto al almacenamiento de productos y distribución de los mismos. Es de suma importancia contar con procesos integrales desde la fabricación hasta el último punto de entrega, hospital, clínica o recinto hospitalario. Mantener en constante refrigeración esta vacuna y asegurar la cadena de frío, hace muy necesario contar con sistemas de gestión y personal altamente capacitado.  Es aquí donde se pone a prueba la eficiencia y productividad de los que toman decisiones.

Las condiciones climáticas particulares de nuestro país, es un factor importante a considerar, dado que nos encontramos con zonas con muy altas temperaturas en el Caribe, por lo que requiere un constante monitoreo de las curvas de las temperaturas tanto en los vehículos, como en los puntos de almacenamiento. Los almacenes de distribución son los puntos en donde se debe potenciar los controles y monitoreo, desde el punto de origen al punto de destino. La rapidez es una prioridad en esta cadena, como también minimizar la manipulación de los contenedores de las vacunas. Entre menos procesos tenga la distribución, se obtendrá un mejor resultado.          Cabe considerar que la vacuna debe llegar a puntos extremos, como zonas poco habitadas, con difícil acceso, etc. Aquí es donde se produce el más importante de los desafíos, lograr que no exista variación de la temperatura de la vacuna.

El transporte debe proporcionar el ambiente adecuado y considerar la cantidad de veces que los mismos abren sus puertas para la descarga de mercaderías. Por lo tanto, los equipos de refrigeración deben ser capaces de ajustar la temperatura según el requerimiento del producto (en este caso dosis de vacunas). Los movimientos, entregas, despachos y distribución de las dosis dependerán del Programa Nacional de Vacunación, del Ministerio de Salud, y debe existir integración y coordinación de los diferentes departamentos tanto del gobierno como de los centros que estarán a cargo del almacenamiento y distribución de cada dosis. Para esto es fundamental la coordinación de la información en los canales de distribución.

Para el almacenamiento se consideran frigoríficos o cuarto fríos, que contienen congeladores que permiten bajar las temperaturas en su interior hasta -80°C. Esto almacenes, dada su exclusividad, son incompatibles con pallet u otro tipo de soporte, por lo tanto, los pallets se confeccionan a medida de los mismos. La estiba debe ser cuidadosamente planificada para este caso. Como en el mercado ya existen cámaras frigoríficas capaces de mantener temperaturas muy bajas, se pueden diseñar o equipar para almacenar los armarios manteniendo la temperatura adecuada para las vacunas. Las temperaturas requeridas deben mantenerse durante todo el transporte, desde la salida de la instalación de producción hasta el almacenamiento en el aeropuerto y finalmente hasta la distribución global.

¿Cuáles son las temperaturas de las diferentes vacunas?

Es bien conocido que todas las vacunas requieren refrigeración para conservar su potencia. En otras palabras, para mantener la acción del principio activo de la vacuna -sea que esta use tecnología mRNA, virus atenuado o vectores virales- es necesario que los frascos de vacuna estén refrigerados.

Es importante saber que si una persona recibe una vacuna que no ha estado refrigerada, no va a sufrir daños a su salud. Lo que sucederá es que la vacuna perderá su efectividad y no protegerá a la persona que la recibió.

Para evitar eso, todos los programas de vacunación del mundo, deben primero planificar la llamada cadena de frío. También deben asegurarse de que esa cadena -compuesta en realidad por lugares que tengan refrigeración- este intacta y operativa.

Como se ha comentado por los medios, una de las características principales vacunas en cuanto a su almacenamiento y distribución varía según el laboratorio y tecnología de fabricación, por lo que vamos a exponer brevemente las diferencia entre ella.

La vacuna del laboratorio Pfizer, debe tener una temperatura entre los -75°C +/- 15°C por 6 meses, pero a nivel local la vacuna se puede almacenar entre los 2°C a 8°C, con una duración de 5 días. Las condiciones de almacenamiento son no exponer a la luz solar y artificial. Ante esto, la manipulación central genera mayores desafíos por el volumen y tiempo que las vacunas Pfizer se almacenarán. Ante esto mantener la cadena de frio y trazabilidad de las vacunas es el desafío para los profesionales logísticos encargados del almacenamiento y distribución de estas vacunas. La temperatura se ve afecta cada vez que los vehículos abren sus puertas para la descarga de los contenedores de vacunas, haciendo que la temperatura suba algunos grados, causando variación en la curva de la temperatura controlada. Por otro lado, se debe considerar muy cuidadosamente el tipo de vehículo a utilizar, recordando que se debe llegar a lugares de difícil acceso.

Mientras tanto, Sinopharm y Sinovac, utilizan un enfoque anticuado que durante mucho tiempo ha demostrado su eficacia en otras vacunas, como las vacunas contra la polio y la gripe. Sus vacunas contra el coronavirus emplean un virus completo inactivado para provocar que el cuerpo desarrolle inmunidad, y solo deben almacenarse a temperaturas estándar del refrigerador de 2°C a 8°C.

La vacuna de ARNm de Moderna, debe almacenarse a -20°C durante un máximo de seis meses. Cuando se la almacena entre 2°C y 8°C (refrigeración), conserva toda su potencia durante 30 días. La vacuna se distribuirá en viales de 10 dosis que deberán usarse dentro de las seis horas posteriores a su apertura, lo que favorece las variaciones de temperatura.  En tanto, que para la vacuna Sputnik V Rusa, la temperatura de almacenamiento no puede superar los -18°C, luego de superado este umbral, solo disponen de 30 minutos para la aplicación de la misma, por lo que es sumamente importante mantener un control estricto de la temperatura en toda la cadena de distribución y aplicación, por lo que es imperante que el proceso logístico de su almacenamiento y distribución sea más que eficiente.

Sin embargo, la vacuna del laboratorio Moderna se almacena a menos 20 grados centígrados, una temperatura que es alcanzada en las congeladoras caseras. Tambien las demás vacunas, incluyendo la de AstraZeneca, Johnson & Johnson, y las vacunas chinas y rusa, solo requieren almacenamiento en refrigeradoras comunes. En ese mismo orden, los países podrán escoger las vacunas que se adecuen a sus características locales, en el caso de la Republica Dominicana que tendrá vacunas de casi todos los laboratorios aprobados por Organización Mundial de la Salud OMS va a requerir contar con las condiciones de almacenamiento y distribución de cada una de ellas y manejada de forma totalmente independiente una de otras. Existen tecnología que permite una rastreabilidad en tiempo real para vigilar que la misma no haya roto su cadena de frio, esta tecnología es RFID integrada con GPS para una trazabilidad y rastreabilidad en tiempo real.

Por otro lado, cuando la vacuna llega a las salas de vacunación no es necesario que se encuentre a -70ºC ya que se puede almacenar entre 2ºC y 8ºC durante un periodo de hasta cinco días.  El problema va a encontrarse en los almacenes centrales y en el transporte y ahí ha de haber una inversión, pero este es un desafío para todo el mundo ya que por primera vez vamos a tener vacunas con estas características disponibles.

¿Cómo garantizar la cadena de frío de la vacuna?

Garantizar la Cadena de frío sugiere un mayor desafío que es hacer la entrega final. Dado que las grandes cargas de las vacunas se separan en unidades más pequeñas para su envío a hospitales, clínicas, farmacias y consultorios médicos, se hace cada vez más difícil garantizar la estabilidad de la temperatura durante largo tiempo.

La integridad y funcionamiento de las cadenas de frío en las zonas rurales, es un reto muy grande, debido a las eventualidades que puedan surgir en el transporte de esos paquetes térmicos con las vacunas, Pfizer ha diseñado un paquete con hielo seco que asegura una temperatura de menos 70 grados centígrados hasta por 10 días y que tiene un sensor de temperatura que está informando constantemente por vía GPS, que la temperatura interna del paquete se a la adecuada.

En comparación con Pfizer y Moderna, las vacunas chinas tienen una ventaja crucial: la mayoría de ellas no requieren temperaturas bajo cero para su almacenamiento, lo que facilita el transporte y la distribución, especialmente en los países en desarrollo que carecen de capacidad de almacenamiento en frío.

Indicador de Control de la Temperatura de la Vacuna

El control de la temperatura de almacenamiento y transporte de las vacunas es un desafío mundial que se ve exacerbado por las diferentes temperaturas de manipulación de las distintas vacunas. Sin embargo, los laboratorios han colocados diversos dispositivos para el control de la temperatura de las vacunas.

Por ejemplo, la indicación de tiempo y temperatura de las etiquetas  Integradores de Tiempo de Temperatura TPI3400 y Etiqueta de Indicadores de Temperatura Triple Ventana TPIWM, permite detectar el rango de temperaturas de -18°C (congelación), 8°C (refrigeración) y 25°C (temperatura ambiente), y variaciones de temperatura de 30 minutos a 168 horas. Los indicadores, además, se pueden personalizar para plasmar las especificaciones de la vacuna.

Los indicadores son altamente visuales. Los indicadores de cambian de color de blanco a rojo para indicar las variaciones de temperatura y la duración. Esa información puede marcar la diferencia entre administrar o destruir una vacuna tan valiosa. Lo ideal es que el indicador de tiempo y temperatura se emplee cada vez que se traslada y separa un envío a granel hasta que llega a la distribución final.  Si se protegen esos viales con un indicador de tiempo y temperatura, se podrá garantizar que la vacuna siga siendo segura y eficaz. El indicador de tres períodos proporciona esa garantía, de forma precisa y rentable.

Conclusiones

Considerando que los procesos son bastante complejos se requieren de profesionales logísticos con vasta experiencia en almacenamiento y distribución, podemos determinar cuáles son las claves para lograr el éxito en el almacenamiento y distribución de las vacunas para el Covid-19 se recomienda tomar estos elementos en consideración:

  • Competencias y habilidades de los profesionales, en cuanto al manejo de mercancías refrigeradas, tanto en el almacenamiento, como en la distribución (incluso la última milla).
  • Capacidad instalada de los centros de distribución para el manejo de las dosis en grandes volúmenes.
  • Rapidez y confiabilidad en la entrega.
  • Eficiente nivel de trazabilidad.
  • Minimizar los procesos en la cadena de suministro de las dosis
  • Control y gestión ante eventos inesperados.
  • Mantener sistemas de gestión en constante mejora.
  • Si ese lugar cuenta con uno de esos poderosos congeladores de temperatura ultra baja, pueden almacenar el paquete térmico oficial con las vacunas hasta por seis meses.
  • Los paquetes térmicos enviados por Pfizer u otros laboratorios podrán ser utilizados como unidades de almacenamiento temporal, rellenando el paquete con hielo seco cada cinco días hasta por 30 días de almacenamiento.
  • Los puntos de vacunación usen refrigeradores comunes que brinden una temperatura de 2 a 8 grados centígrados. En estas condiciones, la vacuna puede almacenarse hasta por cinco días.

Una vez que el punto de vacunación, sea este un hospital, clínica o un centro comunitario, reciba el paquete térmico congelado oficial de Pfizer, el punto de vacunación tiene tres opciones de almacenamiento:

Por: Ing. Arcadio Henríquez, MBA

Experto en Calidad y Logistica

Fuentes Bibliográficas

 

 

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Dominicano, Ingeniero Industrial, emprendedor y visionario. Cuenta con una Maestría en Alta Gerencia y un Post-Grado en Logística Integral de la Universidad san Jorge en Zaragoza, España. Cuenta con más de 18 años de experiencia Profesional ocupando diversos puestos en las áreas: de Producción, Calidad, Almacén, Operaciones y Logística en empresas nacionales e Internacionales. Actualmente es Asesor Empresarial de Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional INFOTEP. Ha sido docente desde el año 2003 en diferentes instituciones educativas del país como Universidad Dominicana O & M, Fundación San Valero, The Legend Institute, Consultoría y Capacitación CCF, Entrena CCF, INFOTEP y en la Asociación de Industria de la República Dominicana AIRD.

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